Depender siempre del saldo disponible en la cuenta bancaria genera una sensación constante de incertidumbre. Contar con un colchón de liquidez planificado permite afrontar imprevistos, aprovechar oportunidades y reducir el estrés en la gestión diaria.
Definir qué nivel mínimo de caja necesitas, calcular tus gastos fijos mensuales y diseñar una estrategia para ir construyendo ese colchón, por ejemplo mediante reservas periódicas, te ayuda a dar estabilidad a tu tesorería y a negociar mejor con proveedores y entidades financieras.
En Aremur Advice & Management trabajamos con las empresas para dimensionar su colchón de liquidez y conectarlo con su planificación de cobros, pagos e inversiones.
Si quieres valorar qué nivel de liquidez debería tener tu empresa y cómo alcanzarlo de forma realista, podemos ayudarte a diseñar un plan adaptado a tu actividad.
